29 de may. de 2009
En la ciudad universitaria de Lund sopla un viento de primavera. La villa se llena de bicicletas y de estudiantes ávidos de sol, y no son sólo las radiantes scillae azules las que están en pleno florecimiento, sino también la investigación.

Cada vez más estudiantes extranjeros eligen a Suecia como lugar de destino. Foto: Mikael Risedal
La Universidad de Lund ha venido adquiriendo, de larga data, una reputación internacional, tanto por sus estudiantes como por sus establecimientos de investigación. Fueron las posibilidades de investigación las que movieron a Conny Lenz de Alemania, a trasladarse a Lund, donde está cursando estudios de postgrado de cuatro años. Está participando en un proyecto de la Unión Europea relativo al Mar Báltico. Los dos últimos meses ha trabajado en la facultad de Geología, situada a unos pasos del Lundagård, el centro de la vida estudiantil de Lund.
“En la universidad en Alemania me enteré de tantas cosas buenas sobre los profesores y la facultad de Lund —cuenta Lenz—. Espero mucho de la investigación que estoy realizando.”
Pronto se decidirá en la Unión Europea dónde se construirá el nuevo centro de investigación de neutrones Fuente Europea de Espalación (ESS en siglas inglesas). A pesar de que por él compiten también el Reino Unido, España, Hungría y Alemania, hay muchos indicios de que a Lund se le concederá el honor, y por consiguiente recibirá las ventajas económicas y científicas que lo acompañan. A Lund se le ha dado además luz verde para el Max IV, un laboratorio considerado como la próxima generación de instalaciones de radiación sincotrónica.
Investigación y estudios de alta reputación: el gran atractivo de Lund
La Universidad de Lund fue fundada en 1666. Es una de las mayores instituciones de investigación y educación superior de Escandinavia. Cuenta unos 40.000 estudiantes y ofrece 70 programas de Maestría en inglés. Para más tarde, este año, se prevén más de diez nuevos programas de Maestría. No puede sorprender, entonces, que entre los estudiantes que se han formado a lo largo de muchos años en esa alma mater se cuenten cuatro Premios Nobel. El número de estudiantes extranjeros también ha venido aumentando constantemente en años recientes, y hoy exceden de los 3.000.

Las instalaciones de investigación como el Max-lab de la Universidad de Lund son un importante factor de la atracción que ejerce en el ámbito internacional. El Max-lab es utilizado anualmente por unos 600 investigadores de más de 30 países. Foto: Mikael Risedal
Desde hace tiempo, Lund ha atraído estudiantes de Suecia y de otros países. En los últimos años 90, Kimiko Kondo, del Japón, estaba considerando seguir su formación en el Reino Unido, donde había estudiado anteriormente. Pero entonces se le despertó el interés por la Universidad de Lund, y optó por ella cuando se enteró de que los cursos se impartían en inglés.
“Sabía que no habría ningún obstáculo al ir a Lund, porque los cursos eran en inglés e incluso sin aprender el sueco podía hacerme entender”, comenta en un sueco impecable. Kondo había previsto regresar a Tokio una vez obtenido el grado de la Facultad de Ciencias Jurídicas. Pero prefirió quedarse en Suecia y se mudó con su compañero a la vecina ciudad de Malmö.
“Naciones” y alojamiento
Durante los 12 meses, más o menos, que estudió en Lund, estuvo hospedada en la Residencia Internacional de Estudiantes, cerca del centro urbano.
“Me resultó perfecto vivir con otros estudiantes extranjeros —dice—. Todos estábamos en la misma condición y pronto hice nuevas amistades. La única desventaja, creo, era que uno no tenía muchas ocasiones de conocer suecos.”
La mayor parte de los estudiantes, tanto suecos como extranjeros, viven en habitaciones de residencias estudiantiles, cosa que agrada a Lenz. El costo es relativamente bajo y tiene ocasión de conocer a otros universitarios, no sólo extranjeros como ella.
Como vecina reciente de Lund, Lenz espera con interés su primera ocasión de visitar una “nación” de estudiantes, como se denominan los grupos de estudiantes de las diferentes regiones del país: una costumbre inspirada en el ejemplo de las Landsmannschaften de universidades alemanas. La pertenencia a una “nación” ha sido obligatoria desde que se fundó la Universidad de Lund. Lenz ha oído hablar mucho de la bulliciosa vida nocturna de las “naciones”, pero hasta ahora no ha tenido ocasión de experimentarla. En cuanto su mentora, una colega sueca de postgrado, regrese de su expedición a Svalbard, ambas piensan aventurarse a participar en la vida nocturna de Lund.
Kondo se ha limitado en general a las fiestas en la Residencia Internacional de Estudiantes. “Fui algunas veces a las naciones; pero no me parecieron de mi gusto. Además, al comienzo de mi carrera universitaria mi campo no eran las Ciencias Jurídicas, y por eso tenía que dedicar la mayor parte de mi tiempo al estudio. Claro, salvo cuando había alguna fiesta en nuestro piso de la residencia.”
Pausas del café: nada más suecos
Actualmente, Lenz se ocupa principalmente en organizar su vida cotidiana. Poco a poco se está adaptando a la vida universitaria en Suecia. Así por ejemplo, se ha afiliado al gimnasio Gerdahallen: un lugar de actividad de recreación muy apreciado por los estudiantes.

Quien quiera experimentar plenamente a Suecia tiene que agarrarle la onda al hábito de la fika. Para suerte de todos los estudiantes extranjeros, eso les resulta mucho más fácil que la investigación que realizan.
Foto: Dyobmit
Antes de trasladarme a Lund sabía muy poco de la ciudad. “Yo sabía lo que ‘todo el mundo’ sabe de Suecia: que es un país limpio, de gente amable”, dice, y agrega luego, riéndose: “Aunque la había visto en Internet, no me había percatado de que la ciudad era tan pequeña. Pero prescindiendo del tamaño, Lund me recuerda mucho mi ciudad natal, Leipzig, con sus edificios viejos, su arquitectura, su ambiente.”
Lenz también ha llegado a apreciar un pasatiempo favorito de los suecos: la pausa del café, fika. En su facultad todos interrumpen una o dos veces por día sus labores para tomar el café en el salón de descanso.
“Me encanta la fika. Donde estudiaba antes no teníamos nada parecido. Además espero hacer muchas amistades nuevas... y aprender el sueco muy bien.”
Aunque ya han pasado años desde que Kondo se mudó de Lund, sigue hablando con afecto de la ciudad: todos los cafés y las innumerables pausas de café que tomaba con amigos y estudiantes, y que eran parte de la vida cotidiana.
“Lund es un sitio estupendo —dice Kondo—. Está lleno de gente de toda Suecia y de todo el mundo.”
Lottie Sällström Randsalu
Lottie Sällström Randsalu es una periodista independiente que reside en el Sur de Suecia. Recibió el grado de Bachelor of Science en Politología y Economía de la Universidad de Lund; pero desde entonces ha trabajado principalmente como periodista especializada en cultura y enseñado periodismo en Lund. Lottie dedica buena parte de su tiempo libre a cantar en el sexteto vocal Kraai y a aprender el estonio.
La autora es la única responsable de las opiniones expresadas en este artículo.
Clasificación: A298SP
Traducción: Álvaro Eljach