por Lena Katarina Swanberg y Carl Jan Granqvist

Foto: Pål Allan / www.imagebank.sweden.se
Por tradición, cuando se reúnen los suecos para tomar el café, suelen acompañarlo con bollos de canela. En la época dorada, cuando en los hogares se horneaba todo, esas ocasiones festivas eran verdaderas orgías de bollos dulces; galletas blandas, pequeñas y rellenas; pasteles y tartas.
La tradición sigue viva en Suecia. Si a uno lo invitan amigos a su casa a tomar el café, siempre le ofrecen bollos de canela, galletas o tarta. Y en los cafés las pequeñas galletas siguen compitiendo con todos los muffins norteamericanos de gran tamaño.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Carl Jan Granqvist, gastrónomo emérito, seleccionó los platos. La periodista y autora Lena Katarina Swanberg escribió los textos.
Los autores son los únicos responsables de las opiniones expresadas en este versión de Internet.
Traducción: Álvaro Eljach
© Fotos: Pål Allan / www.imagebank.sweden.se
Copyright 2005: © Este texto es publicado por el Instituto Sueco en www.sweden.se. Todo el material contenido en ese sitio está protegido por la Ley sueca de derechos de autor y no se permite su reproducción, transmisión, visualización, publicación o emisión sin previo consentimiento por escrito de webmaster@sweden.se. Las fotos o ilustraciones no pueden utilizarse nunca en otros contextos. Para mayor información sobre los derechos de autor y el permiso.