
Piedras de Ale, en Österlen, en la costa meridional de Suecia. El monumento fue erigido alrededor de 600 A.D.
Foto: Bengt Olof Olsson/Scanpix
Desde el período de 8000 a.C. a 6000 a.C., el país en su totalidad empezó a poblarse de gentes que vivían de la caza y la pesca y utilizaban herramientas sencillas de piedra. Se han venido encontrando cada vez más asentamientos y tumbas que datan de la Edad de Piedra, que duró hasta el año 1800 a.C., aproximadamente. La Edad de Bronce se caracterizó en la región nórdica – especialmente en Dinamarca, pero también en Suecia– por un alto nivel cultural, como lo indican los artefactos hallados en tumbas. Después de 500 a.C., esos instrumentos fueron haciéndose cada vez más raros, mientras que el uso del hierro se generalizaba. Durante la Edad de Hierro temprana, la población de Suecia se fue haciendo sedentaria y la agricultura se convirtió en la base de la economía y la sociedad.
La Era Vikinga y la cristianización
La Era Vikinga (800–1050) se caracterizó por una importante expansión, que en el caso de Suecia se orientó principalmente al este. Muchas expediciones vikingas partieron de Suecia con el doble propósito de saquear y comerciar a lo largo de las costas del Mar Báltico y de los ríos que penetraban en territorio que hoy es ruso. Los vikingos viajaron hasta comarcas de los mares Negro y Caspio, donde establecieron relaciones comerciales con el Imperio Bizantino y los reinos árabes. El cristianismo llegó a Suecia con una misión de Ansgar, que llegó al país desde el Imperio Carolingio, en el siglo IX. No obstante, apenas en el siglo XI fue cristianizada.
Fundación del reino
Las diversas provincias de Suecia fueron fundidas en una unidad alrededor del año 1000. Pero sólo a finales del siglo XIII alcanzó la corona un grado importante de poder. En 1280, el rey Magnus Ladulås (1275–1290) promulgó un estatuto que autorizaba el establecimiento de una nobleza temporal y la organización de la sociedad según el modelo feudal.
El período hanseático
El comercio creció durante el siglo XIV, especialmente con las ciudades alemanas agrupadas en la Liga Hanseática, bajo la dirección de Lubeca (Lübeck). Hasta mediados del siglo XVI, la Hansa dominó el comercio sueco, y se fundaron muchas ciudades como fruto de una viva actividad mercantil vinculada a la Hansa. Sin embargo, la peste negra, que llegó a Suecia en 1350, fue causa de un largo período de decadencia económica, caracterizado por la merma demográfica.
La Unión de Kalmar
En 1389, se unieron por lazos de herencia y matrimonio las coronas de Dinamarca, Noruega y Suecia bajo la reina danesa Margarita. En 1397 se constituyó la Unión de Kalmar, que implicaba la promesa de los tres países escandinavos de ser regidos por un mismo monarca. Sin embargo, la Unión (1397–1521) se vio afectada por conflictos intestinos que culminaron en la “Masacre de Estocolmo”, en 1520, cuando fueron ejecutados 80 nobles de Suecia por instigación del rey danés Cristian II. Ese acto suscitó una rebelión, con la consiguiente destitución de Cristian II y el ascenso al poder de un noble sueco, Gustavo Vasa, que fue elegido rey de Suecia en 1523.

En el jardín de la iglesia de Mora, en 1520, Gustavo Vasa instó a los vecinos de esa población a levantarse en armas y contribuir a liberar a Suecia de la ocupación danesa. Foto: Museo Nacional de bellas artes
Período de Vasa
El fundamento del Estado sueco se creó durante el reinado de Gustavo Vasa (1523–1560). La iglesia se convirtió en una institución nacional, sus propiedades fueron confiscadas por la corona y se introdujo la Reforma protestante en el país. El poder se concentró en las manos del rey, y en 1544 entró en vigor la monarquía hereditaria.
El Imperio Sueco
Desde la disolución de la Unión de Kalmar, la política exterior sueca se había orientado a conquistar el dominio del Mar Báltico, lo que fue causa de repetidas guerras con Dinamarca desde la década de 1560–70. Después de que Suecia interviniera con gran éxito en la Guerra de los Treinta Años, del lado de los protestantes alemanes, y de que Gustavo II Adolfo se convirtiera en uno de los monarcas más poderosos de Europa, Suecia derrotó a Dinamarca en las dos guerras, de 1643–1645 y 1657–1658. Finlandia, lo mismo que varias provincias del norte de Alemania y las actuales repúblicas Bálticas, también pertenecían a Suecia, y después de la Paz de Westfalia, en 1648, y la Paz de Roskilde con Dinamarca, en 1658, Suecia fue una gran potencia en el norte de Europa. Incluso fundó una efímera colonia en lo que es hoy Delaware, en América del Norte. Pero Suecia era un país de fundamento agrícola y a la larga careció de los recursos necesarios para mantener su posición de gran potencia.
Tras su derrota en la Gran Guerra del Norte (1700–1721) contra las fuerzas unidas de Dinamarca, Polonia y Rusia, Suecia perdió la mayor parte de sus provincias en la otra orilla del Báltico y se redujo prácticamente al actual territorio de Suecia y Finlandia. Durante las Guerras Napoleónicas, Finlandia se rindió a Rusia. En compensación, el mariscal francés Jean Baptiste Bernadotte, que había sido elegido heredero al trono de Suecia, en 1810, logró obtener a Noruega, que fue obligada a formar una unión con Suecia en 1814. Esa unión se disolvió pacíficamente en 1905, tras muchos conflictos internos.
Suecia en los siglos XVIII y XIX
Después de la muerte del rey guerrero Carlos XII, en 1718, y de la derrota de Suecia en la Gran Guerra del Norte, el Parlamento sueco (Riksdag) y el Consejo del Estado tuvieron suficiente fuerza para promulgar una nueva constitución que abolía el absolutismo real y dejaba el poder en manos del Parlamento.
La Suecia del siglo XVIII se caracterizaba por un rápido desarrollo cultural, en parte por sus estrechos nexos con Francia. El comercio exterior sufrió duros embates por las guerras napoleónicas, que produjeron un estancamiento general y una crisis económica en Suecia a comienzos del siglo XIX. A fines del siglo XIX, el 90% de la población aún vivía de la agricultura. Una de las consecuencias fue la emigración, principalmente a la América del Norte. De mediados del siglo XIX a 1930, de una población de tres millones y medio que tenía el país en 1850 y algo más de seis millones en 1930, emigraron cerca de un millón y medio de suecos. La industria apenas empezó a crecer en los años 1890–1900, aunque se desarrolló rápidamente entre 1900 y 1930, transformando a Suecia en una de las principales naciones industriales después de la Segunda Guerra Mundial.
El siglo XX: Un siglo de reformas
La Suecia de fines del siglo XIX vio nacer unos vigorosos movimientos populares, incluidas las iglesias libres, los movimientos feminista y de abstemios, y en especial el movimiento obrero.

El 3 de septiembre de 1967, Suecia cambió su sistema de circulación de la izquierda a la derecha. Foto: Leif Engberg/Scanpix
El movimiento obrero, cuyo desarrollo siguió el ritmo de la industrialización, en el siglo XIX, adoptó una orientación reformista a comienzos del XX.
Los socialdemócratas entraron en el gobierno por primera vez en 1917. En 1909 se estableció el sufragio universal para los hombres y en 1921, para las mujeres. Durante los años 1930–40 se trazaron planes para un Estado de bienestar, una vez que los socialdemócratas ascendieron al poder, y después de la Segunda Guerra Mundial el proyecto se puso en práctica.
La posguerra
Durante la Segunda Guerra Mundial, se formó un gobierno de coalición de los cuatro partidos “democráticos” de Suecia (excluido el Comunista). Al terminar la guerra, un gobierno enteramente socialdemócrata ejerció el poder, encabezado por Per Albin Hansson. Bajo la dirección socialdemócrata, pero en estrecha cooperación con las otras formaciones democráticas, se llevaron a cabo diversas reformas en las décadas de 1940–60, sentando las bases del Estado de bienestar sueco.
Al mismo tiempo se manifestaron exigencias de modernización de la Constitución de 1809. En 1974 se adoptó un nuevo Instrumento de Gobierno. En primer término, se establece en él que todo poder público emana del pueblo, que debe escoger a los miembros del Parlamento en elecciones libres. El rey sigue siendo el jefe del Estado, aunque sólo nominalmente. En 1980 se enmendó el orden de sucesión, que en adelante reconoce a los herederos de sexo masculino y femenino igual derecho al trono. De conformidad con esa reforma, la princesa Victoria es la próxima en la línea de accesión al trono, no su hermano menor Carlos Felipe.
Política exterior
Desde la breve guerra contra Noruega, en 1814, motivada por el establecimiento de la Unión, Suecia no ha participado en ningún conflicto bélico. Al terminar la Primera Guerra Mundial, el país empezó a practicar una política exterior de no alineación en tiempo de paz y neutralidad en tiempo de guerra, basando su seguridad en una fuerte defensa nacional. Sin embargo, Suecia se adhirió a la Sociedad de Naciones en 1920 y a las Naciones Unidas en 1946. Dentro del ámbito de estas organizaciones, Suecia ha participado en numerosas misiones de mantenimiento de la paz. En 1995, pasó a formar parte de la Unión Europea.
Nuevos gobiernos
La crisis económica de comienzos de los años 1970–80 rompió la larga hegemonía de los socialdemócratas, y desde las elecciones parlamentarias de 1976 los partidos se han alternado en el ejercicio del poder con más frecuencia.
- 1976 Coalición de gobierno no socialista, encabezado por el presidente del Partido del Centro, Thorbjörn Fälldin.
- 1982 Partido Socialdemócrata, con Olof Palme en el cargo de primer ministro. El asesinato de Olof Palme, el 28 de febrero de 1986, causó una honda conmoción en el pueblo sueco, que se había librado de ese tipo de violencia política durante casi dos siglos. A Palme le sucedió en el cargo de primer ministro Ingvar Carlsson.
- 1991 Gobierno de coalición no socialista, con el dirigente del Partido Moderado, Carl Bildt, de primer ministro.
- 1994 Se constituye un gobierno minoritario con el socialdemócrata Ingvar Carlsson como primer ministro. En 1996, Carlsson dimite y es sustituido en su cargo por su ministro de Hacienda, Göran Persson, quien se mantendrá en él durante diez años.
- 2006 El Partido Moderado obtiene el mayor número de votos. Junto con el Partido del Centro, el Partido Liberal y los Cristiano Demócratas, forma un gobierno de coalición encabezado por el primer ministro Fredrik Reinfeldt.
Presidencia de la UE
El papel desempeñado por Suecia en la Unión Europea ha sido calificado de hecho importante para el futuro del país por el gobierno de coalición de centroderecha. Suecia ha ejercido la presidencia de la UE en dos períodos: del 1 de enero al 30 de junio de 2001 y del 30 de junio al 31 de diciembre de 2009. Durante la segunda presidencia, dio prioridad a las cuestiones económicas, de desempleo y del cambio climático.
Editor:
Instituto Sueco
Fecha de publicación:
Julio de 2010
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