
Para disfrutar de las tardes del verano, los suecos siguen saliendo al aire libre tanto tiempo como les es posible. Foto: Bruno Ehrs/Bildhuset
Codiciado manjar
Debido al riesgo de extinción del cangrejo fluvial sueco, a principios del siglo XX se introdujo la veda de su pesca. Esta última se pudo practicar desde agosto, durante un par de meses. Por eso, el cangrejo se convirtió en un manjar exclusivo y esperado. Hay que tener en cuenta, además, que la peste del cangrejo ocurrida en diversas ocasiones ha llegado a diezmar las existencias.
Ahora, sin embargo, se venden durante todo el año cangrejos importados, si bien no son muchos los que quieren cambiar la tradición. A principios de agosto comienzan los preparativos en los medios de comunicación, con amplias pruebas de la oferta del año, consejos de personas famosas y valoraciones en distintas escalas.
Algunos años, los buenos son los cangrejos chinos; otros, los estadounidenses, pero ni que decir tiene que los mejores son siempre los suecos. Sea como sea, hay que cocerlos como los quieren los suecos: en salmuera y con eneldo florido.

El cangrejo se acompaña con queso, pan, cerveza y, naturalmente, aguardiente. Foto: Erika Lidén/Image Bank Sweden
El reducido número de personas que tienen esa posibilidad, pescan, naturalmente, sus propios cangrejos. Estos son seres nocturnos, por lo que su pesca se debe hacer una vez que ha caído la noche. Para ello se utilizan nasas y se atrae al cangrejo sobre todo con pescado podrido o crudo. Cuando se echan los cangrejos a cocer en la salmuera, deben estar vivos.
Una fiesta tradicional del cangrejo
Con el tiempo, algunas ocurrencias en torno a la fiesta del cangrejo se han convertido en tradición.
Así, los cangrejos deben ser degustados al aire libre y, alrededor de la mesa, deben colgar faroles de variopintos colores. La mesa debe ser puesta con un mantel desechable; los platos deben ser de cartulina y de vivos colores. cuello, los suecos se ponen un babero y, en la cabeza, un divertido cucurucho.
Después, falta tan sólo comenzar la fiesta: los cangrejos se comen fríos y con las manos, y está permitido sorber ruidosamente. La cangrejada se acompaña con pan y queso curado de la región de Västerbotten, en el norte de Suecia.
Y, para regarlo todo, se bebe cerveza y los obligados chupitos de aguardiente.
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Po Tidholm es periodista y crítico “freelance” colaborador del diario de Estocolmo, Dagens Nyheter. Po Tidholm ha escrito los textos referentes a cómo se celebran las fiestas en la Suecia actual.
Agneta Lilja es profesora de Etnología de la Escuela Superior de Södertörn, Estocolmo. Agneta Lilja ha escrito los textos referentes a la historia de las tradiciones y festividades suecas.
Los autores son los únicos responsables de las opiniones expresadas en este versión de Internet.
Traducción: Felipe Mena
© Fotos:
Foto 1: Bruno Ehrs/Bildhuset
Foto 2: Björn Keller/Bildhuset
Derechos de autor: 2004 Agneta Lilja, Po Tidholm y el Instituto Sueco. Este texto lo publica el Instituto Sueco en www.sweden.se.