Celebraciones en el campo
Y es que, a pesar de que, en la actualidad, los suecos son un pueblo urbano, que vive en su mayoría en las grandes ciudades, prácticamente todos siguen teniendo un pie en el campo. Si no les quedan familiares en las zonas rurales, tienen al menos una casita de campo.
En la imagen que los suecos tienen de sí mismos, la dimensión agraria aparece como un matiz continuamente presente; un pueblo de agricultores altos y fuertes, alimentados con carne y colinabos. Las fiestas suecas deben celebrarse en el campo: en eso hay un consenso mayoritario. Y la Pascua no es ninguna excepción.

Los colores de la Pascua animan las cosas a medida que retrocede el invierno. Foto: Josefin Cederholm/Image Bank Sweden
La Pascua es la primera festividad primaveral de larga duración y, para muchos, implica el primer viaje a la casita de campo, que, durante el invierno, ha estado cerrada a cal y canto y sin gente. Hay que abrir los postigos y ventilar el olor a cerrado.
Se encienden también las chimeneas que, naturalmente, echan el humo hacia dentro al principio, por lo que hay que salir corriendo a toser al exterior. Allí, si se vive en el sur de Suecia, los aguzanieves acaban de iniciar los cortejos de apareamiento, mientras los últimos montones de nieve se derriten al pálido sol de primavera. En la zona norte del país, la Pascua es una fiesta popular dedicada al esquí.
Una vez que se ha puesto en orden y calentado la casita de campo, puede comenzar la celebración de la Pascua. Entonces llegan de distintos lugares los miembros de la familia. Durante la Pascua hay que juntar al mayor número posible.
Fiesta secular
Mientras que en otros países europeos, la Pascua es una festividad marcadamente religiosa, en Suecia ha adquirido con el tiempo un carácter secular. Los suecos van muy a la cola en las estadísticas del número de visitas anuales a la iglesia y, aunque la Pascua implica cierto auge, la mayoría la celebran en casa con la familia y los parientes.
Muchas de las costumbres relacionadas con la Pascua tienen origen religioso, pero, en general, no es precisamente eso en lo que piensan los suecos. Comen huevos porque siempre se ha hecho así, y no porque se haya terminado el periodo de ayuno.
En la actualidad, los huevos son más bien un entrante para el arenque marinado, que es el plato más popular de la Pascua. Por otra parte, los ramojos de Pascua, ahora adornados con plumas de aves, de vivos colores, no nos hacen pensar en absoluto en la pasión de Jesús. No obstante, la Pascua tiene sus rituales.

Durante la Pascua, es muy corriente ver en los hogares suecos ramitas de abedul decoradas. Foto: Beppe Arvidsson/Bildhuset
De los dulces al salmón
Los niños se disfrazan de brujas: con ropa ya desechada, con una toquilla de colores chillones y las mejillas pintadas de rojo, van luego de una casa a otra del vecindario entregando dibujos relativos a la Pascua con la esperanza de recibir golosinas a cambio.
Y las golosinas no les faltan precisamente, ya que, después, reciben los famosos huevos de Pascua rellenos de bombones mixtos. Si los padres son del género ambicioso, los niños tendrán que buscar el huevo correspondiente, que ha sido escondido de antemano, siguiendo pistas y resolviendo jeroglíficos que les llevarán al objeto deseado.
Un almuerzo tradicional de Pascua se compone quizá de arenques marinados de diversos tipos, salmón marinado y el plato llamado la tentación de Jansson (con espadín, nata y patatas). La presentación tiene cierta similitud con el famoso bufé tradicional conocido por smörgåsbord. El aguardiente sazonado también es típico de la Pascua. Para cenar, se servirá asado de cordero con patatas gratinadas, espárragos o alguna otra cosa adecuada.
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Po Tidholm es periodista y crítico “freelance” colaborador del diario de Estocolmo, Dagens Nyheter. Po Tidholm ha escrito los textos referentes a cómo se celebran las fiestas en la Suecia actual.
Agneta Lilja es profesora de Etnología de la Escuela Superior de Södertörn, Estocolmo. Agneta Lilja ha escrito los textos referentes a la historia de las tradiciones y festividades suecas.
Los autores son los únicos responsables de las opiniones expresadas en este versión de Internet.
Traducción: Felipe Mena
© Fotos:
Foto 1: Rossi Rosster/Scanpix
Foto 2: Beppe Arvidsson/Bildhuset
Derechos de autor: 2004 Agneta Lilja, Po Tidholm y el Instituto Sueco. Este texto lo publica el Instituto Sueco en www.sweden.se.