
Prácticamente cada parte de Suecia tiene su propio traje típico. Sin embargo, la gente lo lleva raras veces con la excepción de la fiesta del solsticio de verano, por San Juan. Foto: www.imagebank.sweden.se Fredrik Sweger, Lou B/Fredrik Sweger y el Instituto Sueco.
Comienzo de las vacaciones de verano
Los suecos no se quedan impasibles ante el ritmo de la naturaleza. En el solsticio de verano, muchos inician sus cinco semanas de vacaciones y, como el mismo verano, también tienen prisa por ponerse en marcha. La víspera de San Juan debe celebrarse en el campo, así de sencilla es la cosa, por lo que ya el día antes se quedan vacías de gente las ciudades, todo está cerrado y las calles adquieren de repente un aspecto fantasmagórico.
Por otra parte, en las grandes arterias viales serpentean caravanas de vehículos de decenas de kilómetros mientras, en los destinos respectivos, les esperan familiares, amigos y unos abedules resplandecientes de verdor.
Danza en corro alrededor del mayo
El solsticio de verano es la fiesta de los grandes encuentros y, si hemos de ser sinceros, muchos suecos se cuidan de dejar listos todos los deberes sociales durante esa festividad, para luego poder disfrutar de sus vacaciones con relativa tranquilidad. No es poco corriente que se reúnan familias enteras para celebrar juntas ese día.
Siguiendo el natural orden sueco, la víspera de San Juan se celebra siempre en la tarde de un viernes. Ese día comienza a menudo con la recogida de flores y la confección de coronas para el mayo correspondiente a la fiesta.
El mayo se levanta en un lugar abierto para luego, a su alrededor, realizar los tradicionales juegos y danzas que tanto divierten a los niños, y a algunos adultos. Los jóvenes, que, por su edad, se encuentran entre ambas categorías, se mantienen apartados esperando la noche.

Los suecos suelen comenzar la víspera de San Juan recogiendo flores y haciendo guirnaldas. La margarita es la flor que representa a la región de Escania, en el sur de Suecia. Foto: Håkan Sandbring/Position Skåne, sydpol.com
Arenque en escabeche con patatas tempranas cocidas
La comida típica del solsticio de verano incluye filetes de arenque en escabeche con patatas tempranas cocidas con eneldo, nata agria y cebolla morada. Después viene algo hecho a la parrilla, quizá unas costillas de cerdo, o salmón, y las primeras fresas del verano con nata como postre.
Con la comida se sirve cerveza fría y aguardiente, que puede muy bien estar sazonado. Cada vez que se llena la copa de aguardiente, hay motivo renovado para cantar. A los suecos les encantan las canciones báquicas y cuanto más verde sea su contenido, tanto mejor.
El solsticio de verano tiene cierta aureola de nostalgia. En el fondo del alma del pueblo sueco, todos están conmovedoramente de acuerdo sobre cómo debe ser una fiesta de San Juan y cómo debe transcurrir. Por eso, después de la cena, muchos quieren seguir bailando, igual que antes. En una pista de baile rodeada de abedules, junto a un lago, y donde la niebla caiga lentamente y el sonido de la orquesta haga eco en los montes del lado opuesto.

En Suecia, el sol de medianoche se ve desde finales de mayo hasta principios de agosto. Foto: Tomas Utsi
El misterioso solsticio de verano
Según la antigua superstición popular, al volver a casa, las chicas han de recoger siete clases distintas de flores para ponerlas bajo la almohada. Así, durante el sueño, podrán ver a sus futuras parejas.
La noche del solsticio de verano era, según la creencia popular, una noche mágica regida por el signo del amor, y, en cierta forma, aún sigue siendo así. Es precisamente en la noche más clara del año cuando los suecos ponen a prueba sus relaciones. Bajo la influencia del alcohol afloran las verdades, lo que puede conducir tanto al matrimonio como al divorcio.
Esta fiesta, al igual que la de Pentecostés, es asimismo muy popular para la celebración de bodas y bautizos. A pesar de las malas estadísticas de visitas a la iglesia entre los suecos, esas ceremonias se han de celebrar a ser posible en la iglesia de algún pueblo, con la puerta enramada y el bello canto de salmos.
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Po Tidholm es periodista y crítico “freelance” colaborador del diario de Estocolmo, Dagens Nyheter. Po Tidholm ha escrito los textos referentes a cómo se celebran las fiestas en la Suecia actual.
Agneta Lilja es profesora de Etnología de la Escuela Superior de Södertörn, Estocolmo. Agneta Lilja ha escrito los textos referentes a la historia de las tradiciones y festividades suecas.
Los autores son los únicos responsables de las opiniones expresadas en este versión de Internet.
Traducción: Felipe Mena
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Foto 1: www.imagebank.sweden.se Fredrik Sweger, Lou B/Fredrik Sweger and the Swedish Institute
Foto 2: www.imagebank.sweden.se Håkan Sandbring/Position Skåne, sydpol.com
Foto 3: www.imagebank.sweden.se Tomas Utsi
Derechos de autor: 2004 Agneta Lilja, Po Tidholm y el Instituto Sueco. Este texto lo publica el Instituto Sueco en www.sweden.se.