San Valentín tiene a Suecia en un puño
Sin embargo, con el tiempo, son muchos los muros que han caído, y, en las últimas décadas, el cambio más palpable puede decirse que ha sido la mayor receptividad respecto a las ocurrencias comerciales. El día de los enamorados –o de todos los corazones, como se denomina aquí– se ha convertido en un asunto sueco, pero sin tener por ello ninguna vinculación con la historia.

Ahora, por San Valentín, se venden en Suecia cantidades enormes de rosas, corazones de gelatina y pasteles. Foto: Sara Mac Key/Image Bank Sweden
Una tradición joven
Ya en la década de 1960, los floristas de Suecia, inspirados en EE.UU., iniciaron campañas anuales en relación con esa fecha. Dos décadas después, la costumbre ya había tenido un gran éxito: así, ahora se venden también aquí grandes cantidades de rosas, corazones de gelatina y pasteles.
Y esa idea es, a fin de cuentas, buena: mostrar estima y amor. Si eso estimula luego, además, el crecimiento económico, pues entonces todos los suecos quedarán aún más contentos.
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Po Tidholm es periodista y crítico “freelance” colaborador del diario de Estocolmo, Dagens Nyheter. Po Tidholm ha escrito los textos referentes a cómo se celebran las fiestas en la Suecia actual.
Agneta Lilja es profesora de Etnología de la Escuela Superior de Södertörn, Estocolmo. Agneta Lilja ha escrito los textos referentes a la historia de las tradiciones y festividades suecas.
Los autores son los únicos responsables de las opiniones expresadas en este versión de Internet.
Traducción: Felipe Mena
© Foto: Daniel Sahlberg/Folio
Derechos de autor: 2004 Agneta Lilja, Po Tidholm y el Instituto Sueco. Este texto lo publica el Instituto Sueco en www.sweden.se.