14 de nov. de 2006
Junto con otros doce cazadores de langostas llenos de expectativa, subo a bordo del barco pesquero LL 44 Marie un día de viento de octubre. Todos hemos huido del ruido urbano para batallar con las fuerzas de la naturaleza, cerca de la parte más escarpada de la costa occidental de Suecia.

El dentista Anders Sjölin es el primero en capturar langostas en su nasa. Foto: Marcus Nyberg
Gracias a Tommy y Martin Olofsson, padre e hijo, tendremos la oportunidad de pescar el oro negro de la provincia de Bohuslän. Aquí, en las inmediaciones de la vieja comunidad de pescadores de Smögen, en una isla 135 km al norte de Gotemburgo, la pesca de langosta no es ningún juego de niños.
Los que me acompañan en la búsqueda de emociones son cuatro dentistas con sus esposas y cuatro hombres que celebran los 50 años de uno de ellos, y todos tienen aspecto de estar dispuestos a la tarea, a pesar del riguroso tiempo que hace. El viento nos zarandea en el barco, bajo una lluvia torrencial, y quedamos bastante aturdidos por el oleaje. Pero así nos sentimos más dentro de la realidad. Pescar langostas bajo un sol radiante, en un Skagerrak sereno en octubre hubiera sido demasiado cómodo.
La primera presa
No tenemos que navegar mucho antes de que llegue el momento de recoger la primera nasa, una cesta usada para pescar langostas. Tras unos minutos de esfuerzo agotador para sacarla a la superficie, la nasa queda sobre la cubierta. Y efectivamente, hay algo que se mueve dentro de ella.
Desafortunadamente son dos cangrejos que fueron tentados por el fuerte olor de la carnada de caballa. Esas pertinaces criaturas no tienen intención de abandonar su nuevo lugar de diversión y luchan a brazo partido –mejor dicho: a muela partida– para quedarse ahí.
Sin embargo, Tommy, nuestro eminente cazador jefe, es hombre de acción y nos muestra a los blandos ratones de ciudad cómo se arranca un cangrejo de la nasa. Luego volvemos a cebarla y nos disponemos a emprender la próxima captura.

De repente, el sol decide derramar sus rayos sobre Birgitta y Anders Sjölin. Foto: Marcus Nybergommy Olofsson
Nasa atascada en el fondo
El dentista Anders Sjölin es el segundo en tirar de una nasa para sacarla a la superficie. Pero encuentra un obstáculo: la nasa ha quedado atrapada en el fondo. Anders logra finalmente liberarla con toda su fuerza. Empieza a tirar hacia la superficie y la tensión mientras la cuerda se va haciendo un montón sobre la cubierta.
El esfuerzo de Sjölin bien valió la pena: cuando la nasa sale a la superficie lleva dentro dos viajeros de concha dura: un macho y una hembra. Pero la hembra tiene huevas bajo la cola y debe ser devuelta a las profundidades del mar, según las normas de pesca.

Tommy Olofsson ve con satisfacción que la presa es de tamaño suficiente: con su caparazón de 8 cm de largo, irá a la mesa de la cena. Foto: Marcus Nyberg
“El disfrute de la naturaleza es lo importante”
Lars-Göran Wallberg, Pelle Norén, Lars-Göran Wärnström y Rikard Sande, cada uno de un rincón diferente de Suecia, han concurrido en Smögen para celebrar el quincuagésimo cumpleaños de Wallberg.
“Lo importante es encontrarse uno en la inmensidad de la naturaleza –dice Wallberg–. Da gusto salir y disfrutar de todo esto. No importa que caiga o no una langosta en la nasa...mientras que yo capture más que mis amigos...”
Lars Nyqvist piensa lo mismo. “Esto es la mejor actividad que puede tener uno sus con amigos. Todos podemos hacer el viaje, si ninguno se marea tan fácilmente.”
Mientras que estamos tomando el café en un islote rocoso, el capitán Martin Olofsson nos da una breve lección de historia. Luego nos revela un secreto: la langosta no es su marisco favorito. “El que más me gusta es el langostino. Siempre viene bien: al desayuno, a la comida o a la cena.” Los otros quedamos boquiabiertos. Esperamos impacientes el momento de hincar el diente en una de esas delicias.
Guerra a muerte
En la última de las 14 nasas que llevamos ha habido una guerra a muerte: una langosta de kilo y medio ha partido en dos a un congénere algo menor. “Es duro ser langosta”, comenta Tommy mientras celebra el funeral marino de los despojos del combatiente derrotado.

Las langostas suelen ser rudas. Por eso se les atan las pinzas con cintas elásticas. Foto: Marcus Nyberg
Al cabo de cuatro horas llega a su fin la aventura cuando el LL 44 Marie entra en su atracadero, detrás del puente de Smögen.
La tarde nos ha dejado sentir algo de este paisaje recio y de la vida de un pescador, y no menos de las criaturas que antes yo sólo había visto vivas y andando en mercados de lujo. Es una experiencia única para mí y para mis compañeros del safari; pero para los Olofsson es cosa cotidiana. “Tenemos safaris reservados hasta mediados de noviembre” –dice Tommy–, pero continuaremos hasta que termine el año si hay demanda.”
¿Sabía usted
- que la langosta (Homarus gammarus) apareció por primera vez como especie hace 300 millones de años, lo que significa que compartió el planeta con los dinosaurios?
- que las langostas se esconden de día y cazan de noche?
- que la langosta es omnívora y a veces se alimenta de su propia especie?
- que las langostas crecen hasta los 22-70 cm de largo y, aunque pueden llegar a pesar de 3-5 kg, son raros los especímenes que pasan de un kilo?
- que la hembra lleva unos 20.000 huevos bajo el abdomen, pero apenas cinco de ellos llegan a la edad adulta?
- que una langosta puede vivir 50 y más años?
Fuente: Svenska Hummerakademien (Academia Sueca de la Langosta)
Guía de pesca de la langosta para principiantes
- Está permitido pescar langostas desde el primer lunes después del 20 de septiembre hasta el 30 de abril.
- Las langostas sólo está permitido capturarlas en nasas.
- Las nasas generalmente se ceban con arenque salado o caballa.
- Únicamente está permitido sacar del mar langostas con caparazón de un mínimo de 8 cm de largo. La medida se toma de la cavidad ocular hasta el extremo del caparazón.
Fuente: Svenska Hummerakademien
Receta: langosta cocida
1 langosta
2 l de agua
1,5 dl de sal
1 vaso de cerveza
Agregar sal y cerveza al agua y hervirla. Meter la langosta de cabeza y dejarla cocer durante seis minutos. Quitar la olla del fuego y colocar la langosta en un tazón de plástico. Verter el líquido caliente. Dejar que la langosta se cueza unas dos horas. Sacarla y partirla por la mitad, quitarle el vientre y los intestinos.
Fuente: Fredrik Andersson, Sea Lodge
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Cuando Marcus Nyberg se mudó, recientemente, de Estocolmo a Gotemburgo, se dio cuenta de que en la costa occidental la pesca de la langosta era tan importante como la caza del alce en otras partes del país.
El autor es el único responsable de las opiniones expresadas en este artículo.
Traducción: Alvaro Eljach
Clasificación: A167SP
© Fotos 1–4: Marcus Nyberg
Enlaces relacionados
- www.kaprifol.com – Safari de langosta en Smögen y Hunnebostrand (125 km al norte de Gotemburgo)
- www.handelsmanflink.se – Safari de langosta en Handelsman Flink, Flatön (80 km al norte de Gotemburgo)
- www.selincharter.se – Safari de langosta, Selin Charter, Resö (150 km al norte de Gotemburgo) [únicamente en sueco]
- www.smogen.nu – Smögen (únicamente en sueco)
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