Inicia la exploración de Suecia aquí
Datos rápidos sobre Suecia
Cómo vivimos en Suecia
Turismo en Suecia
Trabajar & vivir en Suecia
Negocios en Suecia
Educación
Skip to content
14 de jul. de 2008

Nuevo auge del cine sueco

por: Rob Hincks
En la industria cinematográfica sueca se vislumbra un brillante futuro, ahora que jóvenes cineastas están experimentando con audaces técnicas nuevas para relatar historias personales. Pero el padre del cine sueco moderno sigue presente en la sombra, creando tensiones e inquietud en la nueva guardia.

El 14 de julio, Ingmar Bergman hubiera cumplido 90 años. Hasta el día de hoy, los directores de cine suecos ejecutan su trabajo bajo la sombra del difunto genio del séptimo arte.
El 14 de julio, Ingmar Bergman hubiera cumplido 90 años. Hasta el día de hoy, los directores de cine suecos ejecutan su trabajo bajo la sombra del difunto genio del séptimo arte. Foto: Karl Heinz Hernreid/Biblioteca Nacional de Suecia

Para muchos, la industria cinematográfica sueca es sinónimo de películas pornográficas de los años 70 más Ingmar Bergman. Las primeras son más bien un mito estereotipado que producción real, mientras que del último se puede decir que es uno de los más grandes e influyentes directores de cine del siglo XX, un hombre cuyas narraciones morbosas, cargadas sexualmente, de la condición humana han cautivado a los espectadores por décadas.

Bergman y la época posterior a él

Bergman murió en 2007. El 14 de julio de 2008 hubiera celebrado sus 90 años. Muchas cosas han cambiado desde que Bergman llevó la angustia humana al celuloide.

Habiendo sido antes más o menos un objeto de culto internacional a un solo hombre, el cine sueco hoy es, digamos, mucho más sueco. Ha entrado en la escena una serie de cineastas jóvenes ambiciosos, con ánimo de experimentar con nuevas técnicas fílmicas. Y desean apasionadamente contar sus propias historias: reflexiones personales del paisaje interior de Suecia.

Los corazones valientes de Suecia

Ruben Östlund, cuya película Involuntary fue proyectada recientemente en el festival de Cannes, dice: “La industria cinematográfica sueca ha tenido una gran confianza en sí misma en años recientes. Durante mucho tiempo tratamos de copiar la fórmula fructífera danesa, pero es un error pensar que podemos rehacer algo que otras personas logran con éxito. Los cineastas suecos de hoy son un poco más progresistas, dan nuevos pasos y son más valerosos.”

El director Ruben Östlund es autor de algunas de las películas más interesantes de Suecia en la actualidad. Está hastiado de las películas que siguen el típico modelo de Hollywood y prefiere que su público sienta, en cambio, inquieta e insegura.
El director Ruben Östlund es autor de algunas de las películas más interesantes de Suecia en la actualidad. Está hastiado de las películas que siguen el típico modelo de Hollywood y prefiere que su público sienta, en cambio, inquieta e insegura. Foto: Nils Petter Nilsson/Scanpix

El coraje es algo que Östlund conoce muy bien. Empezó su carrera como director de películas sobre el esquí, filmando situaciones tal como ocurrían, sin guión. Entre sus obras se incluyen el cortometraje de nueve minutos Autobiographical Scene Number 6882, sobre un hombre que salta al mar desde un puente; la película inconexa en estilo documental Guitar Mongoloid, de 2005, que trata de un grupo, al parecer escogido al azar, de desadaptados, y su colaboración en la producción de An Extraordinary Study in Human Degradation: una historia de 83 minutos, de un hombre que lucha con la depresión después de separarse de su compañera, filmada enteramente con la cámara incorporada de un teléfono móvil.

“Quiero que mi público se sienta inquieto e inseguro –dice Östlund–. Hay tantas películas basadas en el modelo de Hollywood. Son predecibles. Estoy harto de esa clase de cine.”

“Creo que éste es el mejor momento para el cine. La industria cinematográfica ve una crisis porque ha mermado el número de personas que van al cine. Pero los cineastas no necesitan sino cambiar su forma de dirigirse a la gente. Las cosas más interesantes hoy son las que uno encuentra en YouTube. El reto consiste en hacer películas interesantes que lleguen a la gente a muchos niveles, desarrollar cada uno su estilo propio.”

Cineastas independientes

Encontrar su propio estilo no es nada que haya preocupado a Josef Fares, uno de los directores suecos de mayor éxito en la década pasada. Dice al respecto: “Cuando hago una película trabajo partiendo directamente de mis ideas y sentimientos. Raras veces pienso en lo que mis películas tienen en común.”

Josef Fares considera que el cine sueco está entrando en una nueva edad de oro. Su drama Zozo siguió a dos comedias, que gozan ambas de una enorme popularidad en Suecia. Fares ensaya constantemente diferentes géneros y estilos en su trabajo.
Josef Fares considera que el cine sueco está entrando en una nueva edad de oro. Su drama Zozo siguió a dos comedias, que gozan ambas de una enorme popularidad en Suecia. Fares ensaya constantemente diferentes géneros y estilos en su trabajo. Foto: Per-Anders Jörgenssen/Image Bank Sweden

Nacido en Líbano en 1977, Fares se trasladó a Suecia cuando tenía 10 años. Reconoce que siente “mucha curiosidad por las debilidades y defectos de la gente”, pero eso es lo único que tienen en común sus películas. Varían entre la comedia romántica (¡Yal-la, yal-la) y la farsa policíaca (Kopps), un drama conmovedor (Zozo) y una realidad sombría, cruel (Leo).

“Yo trato de verdad de encontrar mi voz como director –comenta Fares–. Por eso me oriento a diferentes géneros y estilos. En esa forma puedo aprender más sobre aquello con lo que siento una relación y lo que mejor se adapta a mí.”

Nueva orientación

Lo que tienen en común Östlund y Fares e innumerables directores jóvenes más de Suecia, es la convicción de que el cine sueco está entrando en otra edad de oro. “Con las nuevas posibilidades técnicas cinematográficas que se abren, cualquiera que tenga el deseo ferviente de contar su historia puede hacerlo”, dice Fares.

Y no sólo es la nueva guardia la que tiene fe en el cine sueco actual. Colin Nutley ha venido rodando películas en Suecia durante más de treinta años. Como inglés en el extranjero, Nutley ha demostrado un talento innato para entrar en el alma sueca, produciendo películas que según muchos son las más típicamente suecas.

“Los cineastas de hoy están expuestos a muchísimas influencias más que hace veinte años. Las nuevas técnicas han abierto realmente en medida mucho mayor la posibilidad de hacer cine”, dice Nutley.

Regreso al futuro

Sin embargo, a pesar de los aspectos favorables, sigue presente inevitablemente la cuestión de Bergman. Östlund, Fares y sus coetáneos, si bien tienen innegablemente talento, cargan con una herencia difícil de administrar. “Bergman era un genio –dice Nutley–. Pero también era y es todavía una sombra que cubre la industria cinematográfica sueca.”

Fares confirma: “Bergman es tan aclamado por los críticos que al cine sueco actual le resulta difícil estar a la altura de esa apreciación.”

La mayor parte de los cineastas modernos niegan categóricamente toda influencia de Bergman en sus películas. Dice Östlund: “Soy demasiado reciente en el mundo del cine para hablar de Bergman. No tengo ninguna relación con él ni influencia de él.” También manifiestan cierta renuencia a elogiar la obra de Bergman. En palabras de Fares: “Es injusto comparar a los cineastas actuales con Bergman. Cada cual tiene su propia historia.”

En el nuevo mundo feliz del cine sueco, Bergman, con toda su obsesiva penetración en el ser humano, se encuentra presente entre bastidores.
Feliz cumpleaños.

¡Comenta este artículo!

Rob Hincks

Desde su niñez, Rob Hincks oyó a su padre hablar continuamente de Bergman. Su primera experiencia de cine sueco fue Mi vida como un perro, de Lasse Hallström (una película que no significó mucho para él entonces, pero que ha adquirido cuánta más importancia ahora que vive en Suecia). Recomienda sin reservas Kopps de Josef Fares a quienes estén de ánimo para divertirse un poco.

El autor es el único responsable de las opiniones expresadas en este artículo.

Traducción: Álvaro Eljach

Clasificación: A258SP


 

Sweden.se, administrado por el Instituto Sueco, es una cooperación realizada entre las organizaciones siguientes:

A part of the official gateway to Sweden