23 de may. de 2008

El experto en comunicaciones Colin Moon conoce a los suecos mejor que ellos mismos.
Veamos, por ejemplo, los hábitos de reunión de los suecos. En la vida comercial de Suecia abundan las reuniones. La gente se reúne con una frecuencia anormal. Cuando los suecos dicen “Mötet gick bra” (“La reunión estuvo bien”), ¿qué quieren decir exactamente? ¿Que hubo discusiones acaloradas? ¿Que la reunión fue interminable? ¿Que se tomó una enorme cantidad de decisiones? Lo dudo.
Hay quienes creen que el único propósito de una reunión es generar decisiones. Los suecos, por otra parte, celebran reuniones para averiguar si están o no presentes en la reunión para decidir cuándo será la reunión en la que decidirán cuándo se reunirán para hablar de lo que ocurrió en su reunión.
Proceso para lograr el consenso
Las reuniones suecas son cortas pero numerosas. Se disponen para darles a Bengan, Maggan y Lasse la oportunidad de decir lo que piensan. Si alguien quiere lograr una decisión, tendrá que convocar otra reunión porque Bengan, Maggan y Lasse tienen que regresar a la oficina y preguntarles a Ninni, Kicki y Titti (sí, existen chicas que tienen esos nombres) qué piensan ellas.
En sueco esto se denomina förankringsprocessen, el proceso para lograr el consenso. Cuando los suecos mencionen la palabra “proceso”, es mejor no estar de prisa. Para cada cosa hay un proceso. Proceso significa hacer que todos participen en todo.
Cada uno expresa una opinión y cada uno escucha. Luego, todos transigen. La palabra “transigencia” es música para los oídos suecos. Todos obtienen algo. Ni demasiado ni demasiado poco, sino lagom: una cantidad justa y moderada. Nadie gana, nadie pierde. Puede ser que se pongan de acuerdo en estar en desacuerdo, pero en lo que sí coinciden es en el lugar y fecha exactos de la próxima reunión.
La hora de las decisiones
Los suecos raras veces dicen sí (ja) o no (nej). Prefieren decir nja: “sí, aunque ...no, pero...”. ¿Está claro? Decir “sí” o “no” puede ser causa de conflicto, por eso los suecos lo evitan y en cambio dicen “depende”, “quizá” o “ya veré qué puedo hacer”.
Los extranjeros pueden exaltarse, irritarse o incluso ponerse furiosos. En el mundo sueco de los negocios esa actitud se califica de “conducta histérica”. La histeria es anormal y desagradable, y es preferible que no ocurra durante las horas de oficina.
Uno se puede preguntar cómo diablos pueden tomar una decisión. Algunos hombres y mujeres de negocios suecos llaman esa situación indecisa beslutsimpotens (impotencia de decidir), que, supongo, significa que alguien no tiene firmeza para resolver en uno u otro sentido.
Alguien ha dicho que si los suecos renunciaran a su fika, su café, podrían jubilarse cinco años antes. El café es parte integrante de toda reunión, ya sea que los asistentes se lo sirvan a discreción ellos mismos durante las discusiones, o lo tomen en pausas determinadas. La pausa del café no debe confundirse con la interrupción, más corta y frecuente, para “estirar las piernas” (o “los huesos”, ya que la misma palabra significa ambas cosas en sueco).
Equilibrio entre el trabajo y la vida
La mayor parte de los suecos están empeñados en encontrar un sano equilibrio entre el trabajo y la vida. Puede ser que digan que trabajan duro; lo que ocurre es que no están con frecuencia en el trabajo para hacerlo. Muchas empresas tienen horarios flexibles y, cuando es posible, a los suecos se les puede permitir incluso que trabajen en casa.
Pero, la verdad sea dicha: cuando los suecos están en el trabajo son muy eficaces. Pero no antes de las 8 y media, puesto que hacen uso del horario flexible, ni después de las 4 de la tarde, porque tienen que recoger a los hijos en la guardería, ni tampoco, por favor, los viernes después de las 2 de la tarde.
Los suecos pueden preguntarle a uno ya el miércoles por la tarde qué planes tiene para el fin de semana. El viernes a la hora del almuerzo ya “se han marchado y han terminado su jornada”...mentalmente.

La mayor parte de los suecos abandona la oficina un poco más temprano los viernes. ¿Hora de tomar una copa con los colegas? Foto: Louise Billgert / Image Bank Sweden
“Días rojos”
Los suecos tienen un buen número de días feriados. En un año bueno tienen tantos días libres en mayo y junio como la mayor parte de los estadounidenses en un año entero. Y aún les quedan sus cinco semanas de vacaciones, que se pueden tomar cuando les convenga. No sólo tienen “días rojos”, como llaman a los feriados, sino que la víspera se les puede dar la tarde libre para que vayan entrando en el ambiente de día libre.
Si tienen suerte, su empresa también puede concederles el puente (klämdag). Durante los meses de mayo, junio y julio los fines de semana y días feriados juntos pueden convertirse más o menos en unas vacaciones largas con uno que otro día en la oficina.
A pesar de todo lo dicho, la visión y práctica sueca parece ser asombrosamente eficiente. Es algo que confunde. El hecho es que Suecia se considera un país innovador y creativo, y en el mercado mundial aparecen, una tras otra, empresas suecas que alcanzan gran éxito.
Así es la cosa. Hay que darse cuenta de que los suecos tal vez no sean tan lagom como creen ellos mismos. Afortunadamente, porque por extraña que parezca a veces, la gente de negocios de Suecia ha encontrado una receta para lograr el éxito.
¿Has hecho negocios con suecos? ¿Qué experiencia has tenido en ese trato?
¡Comenta este artículo!
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
El autor es el único responsable de las opiniones expresadas en este artículo.
Traducción: Álvaro Eljach
Clasificación: A245SP
Publicaciones relacionadas
Enlaces relacionados
Colin Moon
Colin Moon es experto en técnicas de comunicación. Es instructor y consultor de inglés, francés y comunicación comercial. Autor de Sweden — The Secret Files y de In the secret garden of SwEden. Publica regularmente artículos en diversos periódicos.
www.talarforum.se