21 de dic. de 2007
En medio de bólidos italianos encabritados y con bramidos de toro, un recién llegado sueco ha acelerado la competencia. Koenigsegg, fabricante sueco de automóviles súper, ha dado, además, un giro verde y, ahora, su CCXR es el primer vehículo de su categoría que combina una velocidad extrema con un enfoque medioambiental.
El 28 de febrero de 2005 fue un día histórico para Koenigsegg. Fue cuando consiguió batir el récord de velocidad mantenido por el McLaren F1 durante siete años para automóviles en producción. En una pista de pruebas existente en la localidad italiana de Nardò, el Koenigsegg CCR alcanzó los 388 km/h.*
Para el fundador de la compañía, Christian von Koenigsegg, el sueño de batir el récord mundial comenzó ya a los cinco años de edad, cuando vio una película noruega de marionetas, Flåklypa Grand Prix, en un cine local y decidió allí mismo construir su propio automóvil. Aunque parezca mentira, nunca volvió la vista atrás.
El clamor de la oportunidad
Christian von Koenigsegg dice: “Como empresa, Koenigsegg no fue nunca un proyecto, sino el trabajo de toda una vida. El ‘proyecto’ Koenigsegg duró desde la edad de cinco años hasta los 22; después, se convirtió en un negocio.”

Christian von Koenigsegg y el automóvil sueco de ensueño, que él anheló lo suficiente como para hacerlo realidad. Foto: Per Gunnars
En su opinión, Koenigsegg es necesaria para llenar el hueco dejado en el mercado por los fabricantes establecidos de automóviles deportivos. “En la actualidad, nuestros rivales nos consideran como iguales, sobre todo Bugatti y Pagani, y, en algunos casos, también Lamborghini, Ferrari, Porsche y McLaren.”
El mercado de automóviles súper no es grande ni mucho menos, pero los que eligen comprar un Koenigsegg, son descritos por el fundador como “auténticos fanáticos de los coches, que han visto la luz”.
Potencia de la caña de azúcar
Puede que muchos fabricantes de automóviles se duerman en los laureles después de batir el récord mundial de velocidad, pero –para Koenigsegg- la historia no acabó ahí. Desde entonces ha producido nuevos modelos, y la empresa ha seguido la senda respetuosa del medio ambiente. El CCXR –apodado ‘Flower Power’– ha sido equipado con un motor accionado por E85, es decir el biocombustible etanol. El Gobierno sueco promociona también el etanol y, entre sus incentivos, se ha incluido la reciente abolición de un impuesto especial sobre el E85.

Además de motores de gran potencia, la empresa sueca Koenigsegg da a cada modelo un diseño sexi de líneas elegantes. Foto: Studio E
“Se trata de un método bien probado, que implica la combinación de tecnologías existentes en beneficio del medio ambiente”, afirma von Koenigsegg.
Para su socio, el diseñador industrial Bård Eker, esa evolución es única y natural a un tiempo. “Eso es lo que hace que nuestro CCXR sea tan especial”, dice Eker. “Queríamos dar al automóvil un perfil medioambiental, al mismo tiempo que llevábamos al Koenigsegg CC un paso más allá. Además de sus propiedades extremas, tiene también un perfil inconfundiblemente verde. Eso es importante en estos tiempos turbulentos, en que el argumento racional se queda a veces a mitad de camino en el discurso de la política medioambiental.”
No sólo más ambiental, sino también más guay
Un detalle interesante es que el CCXR no es sólo más respetuoso del medio ambiente que su predecesor accionado por gasolina, el CCX, sino que, además, es más potente y más rápido. Resulta difícil especificar una velocidad máxima, pero se suele decir que son los 400+ km/h. Las personas que ya tengan un CCX, pueden actualizar su automóvil, de forma que también ellos puedan disfrutar del “Flower Power” real.

El predecesor del Flower Power, el CCX. Los propietarios de CCX no necesitan preocuparse — también ellos pueden actualizar su vehículo con el nuevo sistema de combustible del CCXR. Foto: Jeff Right
El motor fue desarrollado en cooperación con Cargine Engineering, una empresa de amplia experiencia en el campo de los combustibles alternativos. El director de Cargine, Urban Carlson, dice: “Hemos ayudado a Koenigsegg en el proceso de desarrollo del CCXR. El E85 es un combustible fantástico, si se quiere sacar el máximo rendimiento de un motor. Estoy impresionado por el hecho de que descubrieran tan pronto el potencial del E85 y de que consiguieran desarrollar un motor tan rápidamente.”
Carlson cree además que muchos fabricantes de automóviles deportivos copiarán la idea. “Seguro que los competidores seguirán su ejemplo, de eso no hay duda. Koenigsegg está comprometida en una lucha entre David y Goliat.”
Esa lucha es facilitada por el hecho de que Koenigsegg sea una empresa sueca, añade. “Eso ayuda. Suecia tiene una buena reputación y, dicho en palabras sencillas, representa un compromiso serio.”

El modelo sueco de automóvil súper, el CCXR, que, como corresponde, rueda por la carretera con el apodo de Flower Power, ha ayudado a la entrada de Koenigsegg en el mercado estadounidense. Foto: Studio E
Sin embargo, como país, Suecia puede beneficiarse asimismo de Koenigsegg. “Hemos mostrado que, además, Suecia es un país plurifacético, donde la versatilidad se combina, como cabría esperarse, con la alta tecnología”, dice Koenigsegg.
Un juguete costoso
Se mire como se mire, los clientes no necesitan comprar un Koenigsegg CCXR para sobrevivir. El mercado de los automóviles súper podría describirse prácticamente como un foro para filatelistas. Sin embargo, todo el mundo puede ganar, si el mercado se vuelve más verde. Al menos, Koenigsegg ha dado un primer paso.
“Dado que los juguetes costosos como los automóviles súper contaminan el aire –de forma limitada– al quemar combustibles fósiles, es con toda seguridad mejor quemar en ellos, también, energía renovable”, comenta von Koenigsegg. “No se deben confundir los automóviles súper con los utilitarios; son vehículos recreativos que, ahora, se pueden hacer ‘más limpios’ y, al mismo tiempo, más potentes, cosa que, en mi opinión, sólo puede ser beneficiosa.”
*En octubre del 2007, el SSC Ultimate Aero Twin Turbo de Shelby batió el récord de Koenigsegg del 2005 alcanzando una velocidad de 412 km/h.
¡Comente este artículo!
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Marcus Nyberg tuvo siempre interés por los automóviles. En su juventud, el pasatiempo normal en sus fines de semana incluyó la contemplación de los paseos de los autos clásicos estadounidenses por las calles.
El autor es el único responsable de las opiniones expresadas en este artículo.
Traducción: Felipe Mena González
Clasificación: A224SP
Enlaces relacionados
Publicaciones relacionadas