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Medio ambiente:
Labor ambiental para generaciones

Suecia tiene 16 objetivos de calidad medioambiental que deben ser cumplidos, a más tardar, en el año 2020. El esfuerzo por lograr esa meta ocupa el centro de la política del Gobierno respecto al medio ambiente.

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The sun and blue skies
Aire limpio y una capa protectora de ozono son dos de los objetivos de Suecia en la lista de la calidad medioambiental. Foto: Johnér Bildbyrå

Suecia fue un país pionero en términos de ideas sobre la sostenibilidad. Allá por la década de 1960 reconoció ya la necesidad de afrontar la rápida pérdida de recursos naturales. En ese sentido, se puso a la cabeza en la organización de la primera conferencia de la ONU sobre el medio ambiente, celebrada en Estocolmo en 1972. Desde entonces, ha seguido trabajando de forma activa en cuestiones medioambientales, tanto a nivel nacional como internacional. El presupuesto sueco en ese campo para el periodo 2010–2012 asciende a algo más de 5.000 millones de coronas (SEK), es decir unos 744 millones de dólares (USD) o 558 millones de euros (EUR), al año.

16 objetivos

En Suecia, la meta global de los esfuerzos de la política medioambiental consiste en asegurar que la próxima generación pueda asumir las riendas de una sociedad en la que ya se hayan resuelto los mayores problemas ambientales.

A tal efecto, la política de Suecia se basa en 16 objetivos de calidad medioambiental (en adelante, OCM) sancionados por el Gobierno y por el Riksdag (Parlamento). Esos objetivos tienen que ser formulados de manera que sean alcanzables, lo que implica, por ejemplo, tener en cuenta el hecho de que la naturaleza se recupera con lentitud.

Plan de acción

Para asistir al Gobierno en esas aspiraciones, se ha nombrado una comisión parlamentaria integrada por investigadores y expertos. Su primera misión es elaborar un plan de acción que contenga cierto número de objetivos provisionales. Estos formarán parte de una estrategia diseñada para resolver los problemas ambientales de Suecia en el marco de una generación.

En la actualidad, el Gobierno considera que, con la adopción de medidas adicionales, se podrán conseguir 11 de los 16 OCM. De los cinco restantes, se espera conseguir otro –una capa protectora de ozono– a un plazo relativamente corto. Sin embargo, el logro de los cuatro últimos parece ser muy difícil. Un impacto climático reducido, un medio ambiente no tóxico, un medio ambiente bien equilibrado, y una diversidad rica de la flora y la fauna, son objetivos que implicarán problemas, aunque se adopten medidas adicionales.

Desde el 2002, el Consejo de Objetivos Medioambientales –organismo especial nombrado por el Gobierno– ha sido el encargado de coordinar y seguir los esfuerzos para lograr los OCM. Ahora, esa responsabilidad ha sido asumida por la Administración Sueca de Protección del Medio Ambiente. No obstante, los resultados de la labor realizada respecto a los 16 objetivos seguirán siendo presentados en el Portal de objetivos medioambientales, www.miljomal.se.

Hoy día, el cambio climático producido por la emisión de dióxido de carbono y otros gases con efecto invernadero es uno de los problemas ambientales más importantes a nivel global. Tradicionalmente, ha habido un fuerte vínculo entre el crecimiento económico y el aumento de emisiones de gases con efecto invernadero, pero Suecia es uno de los países que ha demostrado que ese vínculo se puede romper.

Niveles bajos

Desde 1990, las emisiones en los sectores suecos de la vivienda y de los servicios han venido disminuyendo como consecuencia del cambio de la calefacción por fuel a la calefacción urbana a distancia, bombas de calor y biocombustibles. También disminuyen las emisiones de la agricultura debido, sobre todo, a la presencia de menos animales en las explotaciones agrícolas. Sin embargo, esas reducciones han quedado parcialmente anuladas por el aumento de las emisiones del tráfico por carretera. Por otro lado, en el 2008 bajaron las emisiones del tráfico pesado de mercancías debido, en gran parte, a la recesión económica. Esta produjo asimismo una disminución de las emisiones procedentes del consumo de energía industrial.

Ahora, el nivel de emisiones de gases con efecto invernadero en Suecia se cuenta entre los más bajos de la Unión Europea (UE) y de la OCDE. Eso es válido independientemente de que las emisiones se calculen por habitante o como proporción del producto interior bruto (PIB). Para el 2020, está previsto que las emisiones suecas sean un 40 por ciento menores que en 1990.

Las emisiones suecas de gases con efecto invernadero ascendieron en el 2008 a un total de 64 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono. Eso representó una reducción de más de dos millones de toneladas con respecto a las cifras del 2007. Se espera que las emisiones sigan aproximadamente al mismo nivel durante el periodo 2008–2012, si bien las crisis financieras de los últimos años y la disminución de la actividad económica puede que las reduzcan aún más. La meta provisional fijada por el Riksdag es una reducción de las emisiones de, por lo menos, un cuatro por ciento respecto al nivel de 1990 durante el periodo actual. El Consejo de Objetivos Medioambientales estima que esa meta se logrará holgadamente.

Menores emisiones de carbono

La quema de combustibles fósiles – fuel, carbón y gas – representa la mayor aportación al efecto invernadero, tanto en Suecia como en el resto del mundo. Suecia es uno de los pocos países industrializados que ha reducido las emisiones de carbono. A nivel global, la tendencia en el siglo XX fue clara e inequívoca: la cantidad de dióxido de carbono emitida a la atmósfera aumentó año tras año. Sin embargo, en el caso de Suecia, se produjo una inflexión a comienzos de la década de 1970. Fue entonces cuando las emisiones suecas de carbono empezaron a disminuir, en lugar de seguir la tendencia global a aumentar.

En el 2008, esas emisiones fueron de 50,5 millones de toneladas en total, en comparación con los 58,7 millones de toneladas de 1998.

Año de la Biodiversidad de la ONU

La ONU declaró el 2010 como el Año Internacional de la Biodiversidad. Una de las mayores amenazas contra la diversidad es el cambio climático, que divide y destruye los hábitats naturales, y daña los ecosistemas. El objetivo internacional según el cual había que reducir o detener de forma importante la disminución de la diversidad biológica hasta finales del 2010, parece que no se ha conseguido.

El Convenio sobre la Diversidad Biológica fue redactado en el marco de la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en 1992 (la “Cumbre de la Tierra” de Río de Janeiro) y ha sido firmado por 193 países, incluida Suecia. Ahora, las partes firmantes de ese convenio tienen que acordar un nuevo plan que contenga tanto objetivos para salvaguardar la biodiversidad como métodos para medir el progreso.

Año de la Naturaleza en Suecia

El Año de la Naturaleza 2010 es un proyecto común lanzado por unos 20 organismos estatales y organizaciones interesadas con objeto de señalar el centenario de los primeros parques nacionales de Suecia y la primera legislación sobre la conservación de la naturaleza. A la luz del Año Internacional de la ONU sobre la Biodiversidad, se eligió el mismo tema. La finalidad general consiste en coordinar y promover un esfuerzo nacional conjunto a fin de dar mejor a conocer esos temas y fomentar un compromiso con la biodiversidad.

The valley Lapporten in Abisko National Park.
El valle de Lapporten en el parque nacional de Abisko.
Foto: Sven Halling/Johnér Bildbyrå

Un reto sin fronteras

Los problemas medioambientales suelen cruzar las fronteras nacionales. Un ejemplo que viene al caso es el de los contaminantes productores de la acidificación y la eutrofización, así como el de las descargas marinas.

Para Suecia, los tratados internacionales sobre el medio ambiente más importantes son las Convenciones de Oslo (1972) y París (1974), establecidas con el fin de proteger mares limítrofes, y la Convención de Helsinki (1974). La Convención de Estocolmo (2001), destinada a eliminar paulatinamente la producción y el uso de los productos químicos más peligrosos, se debió en gran parte a una iniciativa sueca.

Suecia participa asimismo de forma activa en la Comisión de la ONU sobre Desarrollo Sostenible, que supervisa la implementación de los planes de acción mundiales sobre el medio ambiente adoptados en Río, en 1992, y en Johannesburgo, en el 2002.

Conservación del Mar Báltico

Un problema medioambiental del que son responsables muchos países es la polución del Mar Báltico. La cuenca hidrográfica del Báltico tiene una población de alrededor de 80 millones de habitantes, y el medio ambiente marino sueco se ve también afectado por las actuaciones de países del centro de Europa.

The Baltic Sea, southern Sweden.
El Mar Báltico, al sur de Suecia. Foto: Hans Bjurling/Johnér Bildbyrå

Los problemas medioambientales del Mar Báltico son especialmente graves, y algunos investigadores advierten de un colapso ecológico. Las razones de ello son varias. Las emisiones de la agricultura están llevando a la eutrofización marina, y las plantas tanto industriales como de tratamiento de residuos están contaminando el mar con metales pesados, productos químicos, residuos domésticos y toxinas medioambientales. No obstante, hay en marcha ya en diversos frentes una cooperación internacional enfocada en el Mar Báltico.

1.300 millones de SEK para medidas marinas

Para incrementar los esfuerzos destinados a mejorar el estado de los mares, el Gobierno ha destinado una asignación especial a la financiación del medio ambiente marino. Para el periodo 2010–2012, se ha reservado un total de algo más de 1.300 millones de SEK (193 millones de USD, 145 millones de EUR). La Administración Sueca de Protección del Medio Ambiente es el organismo estatal responsable de la coordinación de los trabajos de Suecia en el campo del medio ambiente marino y de su progreso. También es responsable de la distribución de la mayor parte de la asignación estatal.

Suecia trabaja en varios frentes para persuadir a la UE y a los distintos países de la región báltica de la necesidad de mejorar el medio ambiente del Mar Báltico. Al igual que en la mayoría de las amenazas medioambientales, los problemas del Mar Báltico y de las zonas del Skagerrak y del Kattegat en el Mar del Norte son de carácter transnacional. Todos los países ribereños del Mar Báltico son ya miembros de la UE, a excepción de Rusia. Durante la presidencia sueca de la UE, en el segundo semestre del 2009, los Estados miembros de la Unión acordaron adoptar una estrategia común para la región del Mar Báltico. Esa estrategia es un proyecto piloto que anuncia un nuevo enfoque común adoptado por la UE.

Legislación medioambiental sueca

La legislación desempeña un papel importante en la labor medioambiental de Suecia. Así, en 1999 entró en vigor un Código Medioambiental.

El Código Medioambiental incluye ahora cierto número de disposiciones nuevas, entre las que se cuentan las siguientes:

  • Normas generales de cuidado y consideración que tiene que cumplir todo el mundo en Suecia con el fin de proteger el medio ambiente natural.
  • Normas de calidad medioambiental que establecen límites sobre lo que puede aguantar el entorno natural en términos de niveles máximos y mínimos de sustancias en el suelo, el agua y el aire.

El Código Medioambiental sueco exige asimismo la realización de una evaluación del impacto medioambiental antes de conceder la licencia para una actividad medioambientalmente peligrosa. Esa evaluación debe tener en cuenta el impacto en las personas, los animales, el suelo, el agua, el aire, el paisaje y el entorno cultural.

Las actividades peligrosas se definen como toda utilización de tierras, edificios o instalaciones fijas que dé por resultado la emisión de agentes contaminantes al suelo, el aire o el agua, o que produzca molestias debidas a ruidos, vibraciones o radiaciones. Eso se refiere a la industria, plantas de residuos, estaciones depuradoras de aguas residuales y otros complejos. Todo el que contamine la propiedad de alguien o la eche a perder de alguna forma, puede ser responsable de los daños y perjuicios.

Sector económico creciente

En Suecia, la tecnología medioambiental es un sector económico creciente. Suecia está especializada en cierto número de áreas, si bien su principal punto fuerte reside en la producción de soluciones sistémicas para campos como la gestión de residuos y la energía renovable. En la actualidad hay en el país aproximadamente 3.500 empresas de tecnología medioambiental.

El sector medioambiental sueco creció en importancia en el periodo 2003–2008, ya se calcule en términos de facturación o en niveles de exportación y de empleo.


Editor: Instituto Sueco  Fecha de publicación: Enero del 2011


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