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Fomento del trabajo femenino fuera del hogar
Mediante esa imposición separada, una asistencia infantil muy amplia para niños en edad preescolar y un generoso seguro parental, el Estado sueco estimula el trabajo remunerado de la mujer, para que, después de un permiso parental de 1–2 años, vuelva a su trabajo. El seguro parental va ligado al trabajo profesional y su prestación está relacionada con el sueldo que se tenga en el trabajo. Durante 13 meses, el subsidio parental equivale a un 80 por ciento del sueldo (hasta cierto nivel), mientras que otros tres meses son remunerados con una cantidad diaria fija, igual para todos.
Casi todos los niños pequeños pasan el día en algún tipo de centro municipal de asistencia infantil. Los hijos de padres que cursen estudios o estén desempleados, tienen también derecho a esa asistencia. Los progenitores pagan por las plazas en centros preescolares, aunque, debido a una decisión política en 2002 sobre una “tarifa máxima”, el coste de la asistencia es asequible para todos.
La mujer ha llegado al mercado laboral para quedarse
“El seguro parental es un pivote fundamental para la elevada frecuencia del trabajo remunerado”, dice Anita Nyberg, profesora del Instituto Nacional de Vida Laboral. “Estimula a la gente a conseguir experiencia laboral antes de tener hijos y también a volver al trabajo después del permiso parental remunerado. El problema está, sin embargo, en que son las mujeres las que utilizan la mayor parte de ese seguro. Y eso suele ser una desventaja para sus carreras, ya que, cuando vuelven a trabajar, descubren que se han quedado retrasadas en la evolución salarial y en su desarrollo profesional.”
La mujer ha entrado en el mercado de trabajo sueco para quedarse, y en él se mantiene también durante las recesiones coyunturales. La vuelta a la cocina cuando se está ante la amenaza del desempleo, ha dejado de ser una alternativa.
Los hijos cambian la división del trabajo en el hogar
En Suecia apenas si existen ya mujeres dedicadas exclusivamente a las labores domésticas (según las últimas estadísticas, un 2 por ciento). No obstante, las mujeres trabajan más a jornada parcial que los hombres, y el gran cambio se produce cuando llega el primer hijo de la pareja. Entonces, suele ser la mujer la que reduce su jornada laboral adaptándola a las necesidades de los hijos y de los trabajos del hogar, y pierde así con frecuencia el ritmo de desarrollo de la posición alcanzada en su vida profesional.
Las causas de ello son varias. Una es que, en la mayoría de las relaciones, las mujeres ganan menos que sus parejas, por lo que una reducción de la jornada laboral de aquellas “cuesta” menos a la familia en términos económicos. Aún así, tiene por lo menos igual de importancia la imagen imperante de cómo son una “verdadera mamá” y un “verdadero papá”. Una mamá que trabaje a jornada completa, puede ser considerada como una mala madre, que no cuida de sus hijos como es debido, mientras que un papá que trabaje a jornada parcial, es considerado a menudo como algo raro.
Al mismo tiempo, cuando llegan los hijos, la mujer asume una mayor parte de los trabajos del hogar. Si se cuentan todos los días de la semana, las mujeres y los hombres suecos trabajan por igual, aproximadamente ocho horas al día. La diferencia está en que las mujeres trabajan más sin remuneración que con remuneración (sobre todo en las labores domésticas), mientras que los hombres reciben pago por la mayoría de sus horas de trabajo.
En los últimos años, la mujer ha reducido su trabajo doméstico, pero eso sólo significa, probablemente, que ahora se limpia y se cocina menos en los hogares suecos, ya que el hombre no ha aumentado su trabajo doméstico y es muy poco corriente tener asistencia en el hogar.
Datos: Trabajo remunerado, 2003
- De toda la población, edades de 20–64 años
Mujeres 79%
Hombres 84%
- De las personas con trabajo a jornada completa
Mujeres 67%
Hombres 91%
Datos: Niños en guarderías, 2003
(asistencia preescolar o en horario postescolar)
- 1 año de edad 43%
- 2 años de edad 77%
- 3 años de edad 82%
- 4 años de edad 87%
- 5 años de edad 88%
- 6–9 años de edad 66%
- 10–12 años de edad 7%